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Traducciones [22]

Con Hatthaka

Discursos agrupados numéricamente 3.35

4. Mensajeros divinos

Con Hatthaka

Así he oído:

En una ocasión el Buddha estaba cerca de Āḷavī, sentado en una esterilla de hojas junto a un camino de vacas, en un bosquecillo de árboles siṁsapā.

Mientras Hatthaka de Āḷavī estaba dando un paseo vio al Buddha allí sentado.

Se acercó, se postró ante él, se sentó a un lado y dijo:

«Señor, confío en que el Buddha haya dormido bien».

«Sí, príncipe, he dormido bien.

Soy uno de los que, en este mundo, duermen tranquilos».

«Estamos en mitad del invierno, cuando la nieve cae, y las noches son frías, señor. El suelo pisoteado por los cascos de las vacas es duro, y también la esterilla. En los árboles escasean las hojas, las túnicas marrones están frías, y soplan los vientos gélidos del norte.

Y aún así, el Buddha dice:

“Sí, príncipe, he dormido bien.

Soy uno de los que, en este mundo, duermen tranquilos”».

«Bueno, príncipe, te haré una pregunta al respecto entonces, puedes contestar como consideres.

¿Qué piensas? Pongamos por caso una persona de hogar o su hijo, que vive en una casa enyesada por dentro y por fuera, bien aislada del viento, con los cerrojos echados y las contraventanas cerradas.

En su sofá, mantas de lana extendidas —de pelo largo, de un blanco puro, y con flores bordadas— también con otra manta de cuero de ciervo. Todo cubierto por un dosel y con cojines rojos a ambos lados.

Tiene una lámpara de aceite quemando,

mientras sus cuatro esposas lo atienden con trato exquisito.

¿Qué crees príncipe, dormiría bien o no?

¿O cómo lo ves tú?».

«Dormiría bien, señor.

De los que en este mundo duermen tranquilos, él sería uno de ellos».

«¿Qué piensas príncipe?

¿No crees que es posible que pueda brotarle una fiebre causada por la codicia, física o mental, a esa persona de hogar o a su hijo, y lo consuma, haciendo que duerma mal?»

«Sí, señor»

«La codicia que consume a la persona de hogar o a su hijo, y hace que duerma mal, ha sido cortada de raíz por el Tathāgata —como un tronco de palmera, incapaz de volver a brotar en el futuro.

Esta es la razón por la que duermo bien.

¿Qué piensas príncipe?

¿No crees que es posible que pueda brotarle una fiebre causada por el odio…

o una fiebre causada por la confusión, física o mental, a esa persona de hogar o a su hijo, y lo consuma, haciendo que duerma mal?»

«Sí, señor»

«La confusión que consume a la persona de hogar o a su hijo, y hace que duerma mal, ha sido cortada de raíz por el Tathāgata —como un tronco de palmera, incapaz de volver a brotar en el futuro.

Esta es la razón por la que duermo bien.

Siempre duerme bien,

un brahmán cuya extinción es completa,

sin las impurezas de los placeres de los sentidos,

apaciguados, libres de apegos.

Al desenraizar todo apego,

y al eliminar el estrés del corazón,

el pacífico duerme bien,

tras haber encontrado la paz mental».

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